(...) ni a ver como aparecen arrugas en mi frente,
sin al menos haberlas dibujado, con una sonrisa,
o con gestos necios de ira o pesar.
La Mujer Alada
sin al menos haberlas dibujado, con una sonrisa,
o con gestos necios de ira o pesar.
La Mujer Alada
III
Pintaré tu cara
con palabras;
de risas inciertas,
letras risueñas
e iras vagabundas,
furtivas. Y esos colores
serán más,
que El Tiempo.