martes, noviembre 10, 2009
Manto
apareces en mi cama:
como un puñado de rosas rojas,
respirando pausado
mi nueva vida.
Abrázame,
dice entre las lineas de mis manos,
entre la luz opaca
de madrugada.
Y mi cuerpo
se alinea con el tuyo
como un manto.
Trato de atar al reloj.
Tranquilo
y rogando,
que no amanezca
jamás...
jueves, octubre 01, 2009
Grafitti
Presente. Siempre
Siento tu presencia
en la mañana,
como cálido asfalto
bajo mis pies.
Quiero encontrarte
detrás de cada árbol
de la ciudad.
Espero al viento
de medio día,
que me lleve a tu lado.
miércoles, julio 08, 2009
Uku

Lava, cenizas, fuego, lahares. Muerte, destrucción violencia. Luego, paz, plantas, animales, vida. Así se creó el mundo, y se recrea cada día. El fuego purifica.
El agua muere, baja a Uku. Pasa por peñasco, grutas oscuras, frías. Y sale de ahí, purificada, nueva.
Uku no es el infierno. Es el lugar para las semillas, donde reposa la vida, el lugar donde el agua se renueva.
Para que el agua sea vida, debe bajar al fondo. Para que la flor viva, la semilla debe morir. La Tierra renace con cada fogonazo del volcán.
Es la vida. Es el tiempo, es un espiral. Nunca para. Siempre cambia. Nos hace CRECER.
Desierto
Los Heraldos Negros
César Vallejo
Estoy aquí
para limpiar con mi boca
tus heridas
con saliva de lobo
de luna nueva
Estoy aquí
compartiendo las espinas
rompiendo los relojes
con “si hubiera sido”
Estoy aquí
lanzando boyas desesperadas
ante el nafragio
en un mar helado
por el viento del verano
Estoy aquí
contando horas y
granos de arena
caminado por el desierto
a través de la tormenta
que nos empaña la cabeza
y el corazón.
Solo me guían certezas:
mi fe inquebrantable
y el latido de tu corazón
fuerte y lejano
que SIEMPRE
me alumbra.
lunes, mayo 25, 2009
Siempre
Siempre quise escribir esta carta. Es una carta postergada, atrasada. Y hoy, es un suspiro atravesado en el pecho, una carta a la ausencia. A tu ausencia.
“La poesia no es de quien la escribe, si no de quien la necesita” dijo alguna vez uno de tus colegas. Nosotros (vos y yo) nos tomamos tus palabras, y a partir de ellas hemos construido “un puente indestructible”. Desde el primer día estuviste con nosotros, diciendo por nosotros lo que sentíamos, como un calorcito en el pecho.
Y por aquí siempre has estado, en el corazón. Ese corazón ya sin corazas, que siempre despierta con El Amor cálido a su lado. Por calentar nuestra hoguera, por seguirnos y encontrarnos las palabras precisas, por eso GRACIAS.
Serás siempre el poeta. No el intelectual lejano, no el escritor snob, sino el sabio que recogió nuestros día a día, y los volvió universal. Gracias Mario, y nunca adios, siempre estás con nosotros.